Gran discurso con los consejos a Rahula

he oido que: en una ocasión el Bienaventurado estaba en Savatthi, en el parque de Anathapindika en Arboleda de Jeta.

Entonces por la mañana temprano el Bienaventurado se puso su hábito y, llevando su cuenco y el manto, fue a Savatthi a mendigar comida. Y el venerable Rahula, por la mañana temprano se puso su hábito y, llevando su cuenco y el manto, fue a Savatthi a mendigar comida justo detrás del Bienaventurado.

Entonces el Bienaventurado, volviéndose, le dijo: “Rahula, cualquier forma del pasado, del futuro o del presente, interna o externa, evidente o sutil, común o sublime, lejana o cercana, ha de ser vista tal y como realmente es con el correcto discernimiento así: ‘Esto no es mío. Esto no es el yo. Esto no es lo que soy.’” “¿Solo la forma, oh Bienaventurado? ¿Solo la forma, oh el Sublime?” “La forma, Rahula y la sensación, la percepción, las fabricaciones y la conciencia.”

Entonces al venerable Rahula se le ocurrió lo siguiente: “¿Quién, habiendo sido exhortado cara a cara por el Bienaventurado, iría a la ciudad a mendigar comida?” Así que regresó y se sentó al pie de un árbol con las piernas cruzadas, el cuerpo erecto y poniendo la atención en primer plano.

El venerable Sariputta vio al venerable Rahula sentado al pie de un árbol con las piernas cruzadas, el cuerpo erecto y poniendo la atención en primer plano. Al verle, le dijo: “Rahula, perfecciona la meditación de la atención en la inhalación y la exhalación. Una vez perfeccionada y ejercida la meditación de la atención en la inhalación y la exhalación produce un gran fruto, un gran beneficio.” Entonces el venerable Rahula, saliendo de su aislamiento al final de la tarde, fue al Bienaventurado y después de inclinarse, se sentó a un lado. Mientras estaba ahí sentado le dijo:

“¿Cómo, señor, es la atención en la inhalación y la exhalación perfeccionada y ejercida de manera que produzca un gran fruto, un gran beneficio?”

“Rahula, cualquier forma del pasado, del futuro o del presente; interna o externa; evidente o sutil; común o sublime; lejana o cercana: toda forma ha de ser vista tal y como es, con correcto discernimiento, así: ‘Esto no es mío. Esto no es el yo. Esto no es lo que soy.’ Hay cinco propiedades, Rahula. ¿Qué cinco? La propiedad de la tierra, la propiedad del agua, la propiedad del fuego, la propiedad del viento y la propiedad del espacio. Y ¿cuál es la propiedad de la tierra? La propiedad de la tierra puede ser interna o externa. ¿Cuál es la propiedad interna de la tierra? Cualquier cosa interna, dentro de uno mismo, que es dura, sólida y mantenida [por el deseo]: cabello, pelos en el cuerpo, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, médula, riñones, corazón, hígado, membranas, bazo, pulmones, intestino grueso, intestino delgado, contenido del estómago, heces, o cualquier otra cosa interna, dentro de uno mismo que es dura, sólida y mantenida: esto es la propiedad interna de la tierra. Bien, tanto la propiedad de la tierra interna como la externa son simplemente la propiedad de la tierra. Y esto debería ser visto como lo que realmente hay con el correcto discernimiento: ‘Esto no es mío, esto no es el yo, esto no soy yo’. Cuando uno ve así lo que realmente hay con el correcto discernimiento, uno se desencanta de la propiedad de la tierra y hace que la propiedad de la tierra se desvanezca de la mente’.

“Y ¿cuál es la propiedad del agua? La propiedad del agua puede ser interna o externa. ¿Cuál es la propiedad interna del agua? Cualquier cosa interna, dentro de uno mismo que es acuosa, líquida y sostenida: bilis, flema, pus, sangre, sudor, grasa, lágrimas, aceite, saliva, mocos, grasa de las articulaciones, orina o cualquier otra cosa interna, dentro de uno mismo, que es acuosa, líquida y sostenida: esto es la propiedad interna del agua. Bien, tanto la propiedad interna del agua como la propiedad externa del agua son simplemente la propiedad del agua. Y esto debería ser visto como lo que realmente hay con el correcto discernimiento: ‘Esto no es mío, esto no es el yo, esto no soy yo’. Cuando uno ve así lo que realmente hay con el correcto discernimiento, uno se desencanta de la propiedad del agua y hace que la propiedad del agua se desvanezca de la mente.

“Y ¿cuál es la propiedad del fuego? La propiedad del fuego puede ser interna o externa. ¿Cuál es la propiedad interna del fuego? Cualquier cosa interna, dentro de uno mismo que es fuego, calurosa y sostenida: aquello a través de lo cual el cuerpo es calentado, envejecido y consumido por la fiebre; y aquello que es comido, bebido, masticado y saboreado y apropiadamente digerido; o cualquier cosa interna, dentro de uno mismo, que es fuego, calurosa y sostenida: Esto es la propiedad interna del fuego. Bien, tanto la propiedad interna del fuego como la propiedad externa del fuego son simplemente la propiedad del fuego. Y esto debería ser visto como lo que realmente hay con el correcto discernimiento: ‘Esto no es mío, esto no es el yo, esto no soy yo’. Cuando uno ve así lo que realmente hay con el correcto discernimiento, uno se desencanta de la propiedad del fuego y hace que la propiedad del fuego se desvanezca de la mente.

“Y ¿cuál es la propiedad del viento? La propiedad del viento puede ser interna o externa. ¿Cuál es la propiedad interna del viento? Cualquier cosa interna, dentro de uno mismo que es viento, ventosa y sostenida: vientos ascendentes, vientos descendentes, vientos en el estómago, vientos en el intestino, vientos que surcan el cuerpo, la inhalación y la exhalación; o cualquier cosa interna, dentro de uno mismo, que es viento, ventosa y sostenida: Esto es la propiedad interna del viento. Bien, tanto la propiedad interna del viento como la propiedad externa del viento son simplemente la propiedad del viento. Y esto debería ser visto como lo que realmente hay con el correcto discernimiento: ‘Esto no es mío, esto no es el yo, esto no soy yo’. Cuando uno ve así lo que realmente hay con el correcto discernimiento, uno se desencanta de la propiedad del viento y hace que la propiedad del viento se desvanezca de la mente.

“Y ¿cuál es la propiedad del espacio? La propiedad del espacio puede ser interna o externa. ¿Cuál es la propiedad interna del espacio? Cualquier cosa interna, dentro de uno mismo que es espacio, espacial y sostenida: agujeros de las orejas, la nariz, la boca, el pasaje por el que se traga lo que es comido, bebido o saboreado, el lugar en el que se recoge y desde donde es expulsado; o cualquier cosa interna, dentro de uno mismo, que es espacio, espacial y sostenida: Esto es la propiedad interna del espacio. Bien, tanto la propiedad interna del espacio como la propiedad externa del espacio son simplemente la propiedad del espacio. Y esto debería ser visto como lo que realmente hay con el correcto discernimiento: ‘Esto no es mío, esto no es el yo, esto no soy yo’. Cuando uno ve así lo que realmente hay con el correcto discernimiento, uno se desencanta de la propiedad del espacio y hace que la propiedad del espacio se desvanezca de la mente.

“Rahula, cultiva la meditación en conexión con la tierra. Pues cuando cultivas la meditación en conexión con la tierra, las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente. Así como cuando la gente arroja lo que es limpio o sucio a la tierra—feces, orina, saliva, pus o sangre—la tierra no se horroriza, no se humilla ni se disgusta por ello, de la misma forma, cuando cultivas la meditación en conexión con la tierra las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente.

“Cultiva la meditación en conexión con el agua. Pues cuando cultivas la meditación en conexión con el agua, las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente. Así como cuando la gente lava lo que es limpio o sucio en el agua—feces, orina, saliva, pus o sangre— el agua no se horroriza, no se humilla ni se disgusta por ello, de la misma forma, cuando cultivas la meditación en conexión con el agua las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente.

“Cultiva la meditación en conexión con el fuego. Pues cuando cultivas la meditación en conexión con el fuego, las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente. Así como cuando el fuego quema lo que es limpio o sucio en el fuego—feces, orina, saliva, pus o sangre—el fuego no se horroriza, no se humilla ni se disgusta por ello, de la misma forma, cuando cultivas la meditación en conexión con el fuego las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente.

“Cultiva la meditación en conexión con el viento. Pues cuando cultivas la meditación en conexión con el viento, las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente. Así como cuando el viento sopla sobre lo que es limpio o sucio en el viento—feces, orina, saliva, pus o sangre—el viento no se horroriza, no se humilla ni se disgusta por ello, de la misma forma, cuando cultivas la meditación en conexión con el viento las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente.

“Cultiva la meditación en conexión con el espacio. Pues cuando cultivas la meditación en conexión con el espacio, las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente. Así como cuando el espacio no se establece en ningún sitio, de la misma forma, cuando cultivas la meditación en conexión con el espacio las impresiones agradables y desagradables que han surgido no tendrán influencia en tu mente.

“Cultiva la meditación del amor benevolente. Pues cuando cultivas la meditación del amor benevolente, la animadversión será abandonada.

“Cultiva la meditación de la compasión. Pues cuando cultivas la meditación de la compasión, la crueldad será abandonada.

“Cultiva la meditación de la dicha altruista. Pues cuando cultivas la meditación de la dicha altruista, el descontento será abandonado.

“Cultiva la meditación de la ecuanimidad. Pues cuando cultivas la meditación de la ecuanimidad, la aversión será abandonada.

“Cultiva la meditación de la asquerosidad. Pues cuando cultivas la meditación de la asquerosidad, la pasión será abandonada.

“Cultiva la meditación de la percepción de la transitoriedad. Pues cuando cultivas la meditación de la percepción de la transitoriedad, la presunción ‘yo soy’ será abandonada.

“Cultiva la meditación de la atención a la inhalación y a la exhalación. La atención a la inhalación y a la exhalación, cuando se cultiva y se ejerce, es de gran fruto y de gran beneficio. Y ¿cómo, Rahúla, se cultiva y ejerce la atención a la inhalación y a la exhalación de manera que sea de gran fruto y de gran beneficio?

“He aquí el monje, yendo al bosque o bajo árbol, o en una choza vacía, se sienta; cruzando las piernas y enderezando su cuerpo pone su atención en frente, siempre consciente de que inhala y consciente de que exhala.

“Inhalando largo, él entiende: ‘Estoy inhalando largo’ o exhalando largo, entiende ‘Estoy exhalando largo’. Cuando inhala corto, él entiende ‘Estoy inhalando corto’ o cuando exhala corto, entiende ‘Estoy exhalando corto’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar experimentado el cuerpo entero’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar experimentado el cuerpo entero’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar calmando las formaciones corporales’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, calmando las formaciones corporales’.

“Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar experimentando la alegría’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando la alegría’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar experimentando el placer’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando el placer’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar experimentando las formaciones mentales’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando las formaciones mentales’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar calmando las formaciones mentales’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, calmando las formaciones mentales’.

“Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar experimentando la mente’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando la mente’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar llenando de gozo la mente’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, llenando de gozo la mente’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar concentrando la mente’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, concentrando la mente’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar liberando la mente’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, liberando la mente’.

“Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar contemplando la transitoriedad’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando la transitoriedad’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar contemplando el desvanecimiento’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el desvanecimiento’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar contemplando el cese’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el cese’. Él se entrena de esta manera: ‘Voy a inhalar contemplando el renunciamiento’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el renunciamiento’

“Así es, Rahula, cómo se cultiva y ejerce la atención a la inhalación y a la exhalación de manera que sea de gran fruto y de gran beneficio. Cuando la atención a la inhalación y a la exhalación se cultiva y ejerce de esta manera, uno hasta conoce las últimas inhalaciones y exhalaciones, no son ignoradas.” Esto es lo que el Bienaventurado dijo. Satisfecho, el Venerable Rahula se deleitó en las palabras del Bienaventurado.